La Asociación Partycipa nació en Oviedo en 2008 en un pequeño garaje de 100 m², al que denominó d-Espacio. Durante 12 años este lugar funcionó como una verdadera fábrica de participación, conectando a personas diversas con el deseo de impulsar iniciativas colectivas vinculadas a los determinantes sociales de la salud.
A lo largo de este tiempo, el d-Espacio acogió grupos intergeneracionales que se reunían para compartir aficiones (teatro, música, cocina, costura, etc.) y profesionales que colaboraban en proyectos de innovación social como Barrio Abierto Paraíso, Desayuno y al cole o TuEcoNoMía. Además, colaboró con múltiples instituciones desarrollando procesos de innovación social. Todo ello se sostuvo de manera autosuficiente, sin ayudas externas, gracias a los servicios de facilitación participativa que la Asociación ofrecía a instituciones interesadas en promover procesos comunitarios.
LEn 2019, Partycipa inició una nueva etapa adquiriendo un terreno de 8.000 m² en Tiñana (Siero), con el objetivo de trasladar la experiencia del d-Espacio y lo aprendido en colaboración con diferentes instituciones a un contexto rural. La llegada de la pandemia en 2020 obligó al cierre del d-Espacio y a concentrar todos los esfuerzos en este nuevo proyecto: el d-Prao.
Con el apoyo del vecindario se levantó un invernadero para conservar los recursos acumulados, se construyó un taller y se rehabilitaron dos caravanas como oficinas, dando inicio a la transformación del prao en un laboratorio vivo de encuentro creativo, participación, tradición e innovación social.
Desde entonces, más de 200 personas han contribuido a dar forma al d-Prao, que hoy cuenta con infraestructuras básicas (wc secos, ducha, sistema dual de agua, caminos, estanques filtradores), una huerta con 11 bancales, 35 frutales y varias edificaciones en uso: taller, invernadero, mina de recursos, semillero de proyectos y cocina. Paralelamente, avanza un proceso de decorAcción participativa que busca convertir el espacio en un gran juego colectivo generador de participación, autocuidados y bienestar social.
El d-Prao Partycipa recoge así 17 años de prácticas comunitarias para proyectarlas en un entorno rural, proponiendo un modelo de participación capaz de transformar el territorio en un ecosistema de autocuidados, innovación, sostenibilidad y bienestar social. Este proceso abre preguntas clave:
¿Qué infraestructuras necesita un espacio rural para generar participación e innovación social?
¿Cómo diseñar un modelo de decorAcción que active la creatividad comunitaria?
¿Qué facilitadores e inhibidores emergen en este camino?